El cuento musical ha sido una de las tareas evaluables más bonitas y entretenidas, aunque también la más laboriosa.
Al principio, nos costó un poco la invención del guión ya que nos resultaba difícil relacionar los tres términos para formar una historia. Decidimos elegir la opción número tres en la que los términos eran: azul, helado, arco iris y árbol. Fue entonces, cuando pensamos que sería una buena idea darle vida al color azul y hacerle protagonista.
Nos inventamos las canciones, les dimos su ritmo y musicalidad, pensamos la manera de llevar a cabo el cuento, los materiales que íbamos a utilizar y los personajes que cada una de nosotras iba a representar; todo esto de forma grupal y ayudándonos las unas a las otras.
Sin duda alguna, lo mejor de esta actividad fue ver las caras de los pequeños, ver cómo disfrutaban y se entretenían con nosotras; incluso alguno terminó cantando la canción. Ver a los niños ilusionados fue la mejor recompensa a todo el trabajo que habíamos realizado.
Lo único que cambiaría de nuestro trabajo, sería que quizás deberíamos haber ensayado más veces ya que en el colegio salió un poco improvisado. Aún así, el resultado que obtuvimos fue bastante bueno y lo disfrutamos muchísimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario